Cuando vuelvas sin mí

(Flor natural en los primeros
Juegos Florales Femeninos
organizados por la Federación
Universitaria en la Capital de la
República.)

ENTONCES, ya no seré en la tierra
I mis alas sabrán de los espacios
eternos,
de los mundos lejanos
I de las otras almas;
mis alas, anhelantes de Azur
i de Misterio,
que se estremecen solitarias
irán -manchadas con mi sangre-
como dos velas locas,
surcando la Tiniebla.

No hará mucho tiempo...
Aún mi nombre
hará asomar a las pupilas llanto
i el Verso mío:
aroma y gracia, dolor augusto y Vida
ha de ser como un arca
celeste
flotando en el océano del Olvido....
No hará mucho tiempo!
tan poco
que aún a mi loco corazón sonoro
no llegarán las ávidas raíces
de los rosales que en mi tumba crezcan.
Como antaño
vendrás al parque amigo,
al viejo parque acogedor i bello
llena el alma de sueños...
Tu mano fina
oprimirá la mano
de la dulce Elegida.

Penetrarás al parque:
la fuente clara, los floridos árboles,
el banco aquel i hasta las hojas secas
te acogerán como fraternos brazos.
La nueva Amada cantará a tu oído
la canción inmortal.
Tus manos
como dos barcas de marfil i rosa
o bien como dos lirios que desmayan
suavizarán su cabellera ondeante...
Su cabellera...
Será como la noche o como el sol?....
Cómo será, Adorado,
tu amada por venir?...
Tendrá un nombre mui dulce?...
Serán sus ojos cielos o abismos para tu alma?
Ah, yo estaré bajo la tierra sola
i fría e inmóvil en mi sombra
sin fin…

Derrepente,
quedarás silencioso
y casi triste sin saber por qué.
Mi sombra leve,
pálida i delicada corno un sueño,
envuelta entre la seda de mis velos,
se acercará en la Noche...
I mis ojos,
tristes de amor i trágicos de angustia
alumbrarán tu olvido.
Un sollozo.... una lágrima....
Acaso nada!
Nuevamente
quedarás silencioso....

I ella entonces
te besará en los ojos como a un niño.
Tu voz tendrá la música de un arpa,
tus labios sonreirán
i tus palabras
caerán como luceros en su alma:
«Bésame, Amor, que con tus labios unges
mis dolientes heridas...
Bésame, Amor, para que alejes
los malos pensamientos que me asedian.»
I tus manos,
dulces i puras a mi boca amante
suavizarán su cabellera ondeante.

Yo estaré lejos i sola bajo tierra
cuando vuelvas sin mí!